La estrategia que usó Botafogo para enfrentarse a Cienciano y no terminó llevándose una goleada
El 'Fogão' tomó una decisión para este partido de ida y no le resultó: se comió 6 goles en Cusco ante Cienciano
Botafogo tenía un plan para enfrentar a Cienciano en Cusco: sacar un resultado positivo en la ida de la Copa Sudamericana en los más de 3.300 metros de altura. Sobre el papel, podía parecer una decisión calculada llegar poco antes del partido. En la cancha, sin embargo, terminó siendo una auténtica pesadilla para el ‘Fogão’.
El cuadro brasileño aterrizó en la Ciudad Imperial pocas horas antes del duelo por los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026 y salió al Garcilaso de la Vega con la intención de sobrevivir al escenario. Pero Cienciano tenía otros planes. El equipo dirigido por Horacio Melgarejo convirtió la altura en un aliado y al Botafogo en una víctima.
El plan del Botafogo no resistió ni un tiempo
La estrategia brasileña buscaba evitar que sus futbolistas permanecieran demasiado tiempo en Cusco, una fórmula que ya había sido utilizada por otros equipos que visitaron la ciudad. La idea era sencilla: llegar, jugar y marcharse.
El problema es que Cienciano no necesitó esperar a que el segundo tiempo hiciera efecto. Matías Succar abrió el marcador a los 17 minutos y apenas dos minutos después Neri Bandiera puso el 2-0. El delantero peruano volvió a aparecer a los 29’ y Marcos Martinich, con un golazo desde fuera del área, colocó el 4-0 a los 34’.
Y Cienciano no solo aprovechó la altura. También hizo lo que mejor sabe hacer un equipo que juega en casa en una noche así: atacar los espacios, insistir por arriba y castigar cada desconcentración. De hecho, desde Brasil reconocieron después del encuentro que Botafogo había trabajado las acciones aéreas, pero terminó recibiendo cuatro goles de esa vía.
En el complemento, Matheus Martins descontó con un espectacular tiro libre y por unos minutos pareció que Botafogo podía reaccionar. Fue apenas un espejismo. Bandiera volvió a marcar, Succar completó su triplete y Cienciano terminó celebrando un histórico 6-1.
El ‘Fogão’ quiso evitar la altura. Cienciano, en cambio, hizo que toda la noche pareciera cuesta arriba. Y ahora deberá buscar una remontada casi imposible en Río de Janeiro: necesita ganar por cinco goles para llevar la serie a los penales. Cienciano, mientras tanto, se va con una ventaja gigantesca y la sensación de que en Cusco no solo ganó un partido: volvió a demostrar por qué la altura puede ser un arma cuando un equipo sabe utilizarla.