Alarma en el mar del norte

Las embarcaciones arrastreras están acabando con algunas especies ante la ineficacia del Estado.

Vídeo: Las embarcaciones arrastreras están acabando con algunas especies ante la ineficacia del Estado.

Lanchas arrastreras actuando impunemente dentro de las cinco millas del mar de Grau, una franja destinada a la reproducción de las especies y a la pesca artesanal. Pero devastada por pescadores inescrupulosos.

La intervención de este reportaje se realizó muy cerca de la isla La Foca, uno de los ecosistemas más ricos del Perú, y que hoy es arrasado por una pesca que actúa sin que nadie le ponga freno.

Incluso frente a la zona turística de Punta Sal hay una embarcación arrastrera sin ningún tipo de registro. Los dueños la habían dejado estacionada, prácticamente seguros de que ninguna autoridad pasaría a intervenirla.

Pero muy cerca de ahí se ve gran cantidad de naves descargan su pesca ilegal y otra vez, ninguna embarcación estatal aparecía para intervenirlas. En la zona de La Tortuga, al norte de Piura, pudimos ver esta otra arrastrera que estaba a punto de barrer con el fondo marino. Después de levantar la red, los inescrupulosos se negaron a identificarse y partieron a otra zona, seguramente a continuar con su actividad depredatoria.

Hay que recalcar que estas intervenciones fueron realizadas gracias a la ayuda de los pescadores artesanales organizados de caletas como La Tortuga, Islilla, quienes junto a otras caletas como el Ñuro y Canoas en Tumbes están tomando la iniciativa de proteger las cinco millas de mar en las que les corresponde pescar por ley. Juntos han logrado ahuyentar a embarcaciones de mucho mayor tamaño que sus humildes botes y canoas de troncos. Ante la ausencia del estado, ellos se han impuesto la tarea de proteger el fondo marino y cuidar la renovación de las especies. Pero la tarea es titánica y sus vidas expuestas.

En El Ñuro, la caleta mejor organizada, los pescadores practican una pesca responsable. Todos lucen uniformados e incluso se han organizado para atraer el turismo gracias a la presencia de amistosas tortugas de mar. Es una maravilla ver cómo los quelonios permiten la presencia humana porque se saben dentro de una caleta cuyos pescadores las protegen y respetan.

En cambio también puede verse una tortuga de la misma especie atrapada en las 
redes de un arrastrero. Estas embarcaciones son las que están acabando con algunas especies.

En el terminal pesquero de Piura pudimos ver que ya no hay especies grandes, y que pescados típicos como la caballa ahora vienen de Chile, y otros peces de mayor tamaño llegan solo de Ecuador. Pero los pescadores peruanos ya no encuentran la misma cantidad de especies en tamaños grandes. Piura abastece hasta el 40 por ciento del pescado para consumo humano de todo el país. Es más en este mar vive el 70 por ciento de especies marinas documentadas en el Perú.

Fuimos a pedir explicaciones a la oficina regional de Produce, entidad encargada de velar por la pesca artesanal. Y lo que encontramos fue una funcionaria que se sentía impotente ante la ineficacia del Estado.

Ante esta realidad, algunas instituciones están impulsando la creación de áreas 
protegidas en lugares de demostrada riqueza y variedad en especies. Proyectos que han colisionado con los intereses de alguna petrolera de la zona, pero que si se concretan podrían significar la salvación de muchas especies que podrían seguir dando trabajo y alimento a muchos peruanos. 

Se puede perder gran riqueza de la pequeña franja de mar tropical que posee el Perú y que un pequeño grupo de humildes pescadores protege.

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