Juana (Natali Zegarra) no pudo contener las lágrimas al notar que su boda con Juan Pablo (Fernando Niño) quedó totalmente arruinada. La prima de Olinda entró en desesperación al recordar todo lo malo que pasó desde que comenzó el día, como que Tito la secuestró para llevarla con Félix, Alessia oponiéndose a su matrimonio y Los Gonzales correteando a Eduardo por "aprovecharse" de Maripaz. La pareja del argentino rompió en llanto y terminó devastada.
Juan Pablo decidió contarle a todos en la boda que el inicio de su relación con Juana empezó con una venganza contra Alessia. El argentino se sinceró ante sus invitados y confesó el malvado plan que armó para destruir a su ex, pero que al final terminó enamorándose de verdad de la prima de Juana.
"Como bien dijo Alessia, yo esta relación no la arranqué de una manera muy honesta. Yo venía de un episodio bastante traumático, que prefiero que no recordemos. Se me pasaron un montón de ideas terribles por la cabeza, un montón. Sabía y pensaba firmemente que una venganza era el único remedio para lo que estaba sintiendo", comenzó diciendo.
"Pero un día, sin que lo pidiera, ocurrió el milagro. Y poquito a poco, esta mujer maravillosa, excepcional, fue sanando con todo su amor todo lo malo que había en mí. Porque vos, Juanita Zapallal, fuiste curando las heridas que me dejó Alessia. Y así es que lo que empezó de la peor manera se fue convirtiendo poco a poco en esto, que es lo que tanto esperé toda mi vida", agregó.
Luego de que Alessia revelara ante todos que Juan Pablo usó a Juana como parte de su venganza, la prima de Olinda salió en defensa del argentino. "Alessia, yo agradezco que hayas querido salvarme, pero yo ya sabía todo", comenzó diciendo.
"Él me lo dijo. Juan Pablo y yo prometimos no guardarnos más secretos. ¿Verdad, mi amor? (Claro, sí, mi amor)", agregó Juana y de inmediato Alessia quedó en shock, pues pensó que Juan Pablo no había dicho nada. "¿Se lo dijiste? (Claro que se lo dije, Alessia, ¿no escuchaste? Entre Juana y yo no hay secretos)", expresó.
Félix (Carlos Solano) llegó a la boda de Juan Pablo y Juana en el preciso momento en que ambos se dieron el beso que selló su matrimonio. El wachimán tuvo la esperanza de impedir el momento, pues creyó que ellos no se iban a casar. Sin embargo, quedó destruido al ver que perdió a su amada para siempre.