Estiven (Leandro Hernández) y Britani (Verónica Infantes) llegaron desesperados a la casa de los Gonzales para pedir que ayuden a Aparecida Huayanay de Pacora (Liliana Alegría), quien se había desmayado y no despertaba. Todos agarraron una sábana y cargaron a la hija de don Gil para llevarla hasta el cuartucho, donde descansó y la cuidaron.
Luego de ser desalojados, Aparecida Huayanay de Pacora y sus hijos se fueron a un estacionamiento de camiones para dormir. Lo que no imaginó ella es que Estiven y Britani le confesaran que quieren irse a vivir a Las Nuevas Lomas. Si bien, intentó detener a sus primogénitos, ellos le dejaron en claro que querían vivir en mejores condiciones.
"Mamá, lo siento, pero no puedes impedirlo. Tenemos derecho a buscar nuestro bienestar. Son mucho mejores. No podemos seguir viviendo en estas condiciones teniendo mejores condiciones. La decisión ya está tomada. Nos vamos a Las Nuevas Lomas", exclamó la joven y su hermano la apoyó. Aparecida terminó lanzándoles un chancletazo y aceptó que se vayan.
Britani llegó a su casa y vio a Aparecida Huayanay de Pacora angustiada en la sala. Lo que no imaginó es que su madre le daría una trágica noticia sobre su hogar, pues iban a ser desalojados. "Realmente, estamos en la calle", exclamó la hija de don Gilberto.
Asimismo, le reveló a su hija que la casa donde vivieron por muchos años era alquilada. "Esta casa no es nuestra. Yo la alquilo desde que ustedes eran chiquitos. Hemos tenido bastantes gastos y yo pensé que el camión se iba a pagar solo", agregó, dejando muy preocupada a la joven.
Britani y Estiven llegaron a su casa y vieron a Aparecida Huayanay de Pacora (Liliana Alegría) con todas las cosas afuera. "Sacaron todo. Se llevaron todo. Sacaron hasta la olla de la candela", exclamó la hija de don Gil, quien junto a sus hijos quedó devastada por perder su casa para siempre.