En el reciente capítulo de Al fondo hay sitio, don Gilberto (Gustavo Bueno) conoció por primera vez a su hija Aparecida Huayanay de Pacora (Liliana Alegría) tras aparecer en la "Hijatón". La hija de Tinita rompió el corazón del patriarca de los Gonzales al recordarle todo lo que vivió junto a su madre sin su ayuda. Aparecida aseguró que no necesita nada de Gilberto.
La amiga de Gilary (Daniela de las Casas) no dudó en gritarle a todos que ella se crió sola con su madre y nunca pediría ayuda a Gilberto. "Lo último que haría, sería pedir su ayuda. Yo no necesito nada de usted. Yo aprendí a pararme sola, criarme sola, a ser mujer sin padre. ¿De esto se trata esta payasada? ¿Qué cree? Que por su caridad va a borrar 50 años de abandono", expresó Aparecida.
Gilary (Daniela de las Casas) buscó a don Gilberto (Gustavo Bueno) para pedirle más dinero, pero el abuelito de los Gonzáles le aseguró que debía consultarle a Olinda (Nidia Bermejo) porque su cuenta en el banco la manejan los dos.
En ese instante, la joven ya no quiso continuar pidiéndole y se fue; sin embargo, don Gil la detuvo. "Me carcome la culpa por no poder ayudarte. Tú eres parte de la familia. Esta vez de qué animalito se trata", dijo, sin imaginar la respuesta que recibiría. "No se trata de ningún animalito, es algo más penoso. Es mi mamita (Ay, mi hija) Hay que operarla".
Don Gilbertoen compañía de Koky (Paul Vega) y Gilary (Daniela de las Casas) recordaron juntos cómo fue el largo camino para conocerse, y cómo la ayuda del 'Rey de los Bajos Fondos' se hizo pasar como un repartidor de gas la llevó hasta la otra familia del patriarca de los Gonzáles.
El esposo de Olinda (Nidia Bermejo) también mencionó que ver a su nietecita le trajo una muy triste noticia pues fue hasta la tumba donde yacen los restos de su adorada Ernestina Huayanay Cosme o como la llamaba de cariño 'Tinita', quien falleció el 8 de junio del 2020.
Don Gilberto explicó que en 1974 conoció a Ernestina por el trabajo que consiguió en ese entonces y muy acongojado expresó cómo se sentía con ella.
"Fue en el verano de 1974. Yo era un muchacho de... De veintitantos años que se ganaba la vida como podía. Entré a trabajar a un taller de mecánica. Ahí fue donde conocí a Tinita, era la hija del dueño del taller. Tinita era una chica amable, linda y de buen corazón, además con un gran sentido de humor, me sacaba siempre una sonrisa y yo también a ella le aligeraba los días", dijo.
El patriarca contó que su bonita amistad cada vez hacía que un bonito sentimiento nazca y así se volvieron pareja: "Nos hicimos muy buenos amigos. Pero con el tiempo, las risas y las noches, esa amistad se transformó en algo más, en amor. Como enamorados salíamos a pasear por la plaza del pueblo, nos bañábamos en el río juntos. La verdad es que nos divertíamos mucho".