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¿Maximiliano acabó realmente con la maldad de Daniel?

Este martes a las 4:30 p.m. en Yo no creo en los hombres.

Yo no creo en los hombres

Vídeo: ¿Maximiliano acabó realmente con la maldad de Daniel? | América Televisión

Yo no creo en los hombres

Luego de que María Dolores le confesó a Maximiliano que Daniel había abusado de ella, él no soportó y lo buscó en su casa para enfrentarlo.

Daniel se encontraba en el jardín de su vivienda cuando Max irrumpió en el lugar y desató su ira contra él en una fuerte pelea, que algunos de los trabajadores trataron de controlar.

Ante esto y al ver inconsicente a su hijo, Úrsula señaló que María Dolores era la causante de su muerte. ¿Qué pasará con ellos? Descúbrelo, esta tarde en Yo no creo en los hombres.

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Sinopsis

YO NO CREO EN LOS HOMBRES

YO NO CREO EN LOS HOMBRES

L-V 4:30 pm.

Tras muchos golpes de la vida, María Dolores recobrará su libertad y luchará sin descanso, para recuperar a su hijo y al hombre que ama, quien le devolvió la confianza, el deseo de amar y de volver a Creer en los hombres.

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PERSONAJES

Adriana Louvier es María Dolores Morales

23 años, bonita, fresca, inteligente, sensible y muy trabajadora (es costurera en una fábrica de diseños exclusivos). La gente confunde su generosidad, con ingenuidad, pero no es tonta, ni ingenua. Hija de Esperanza y Rodolfo, hermana de Clara.

Gabriel Soto es Maximiliano

30 años, muy atractivo, sensual y atlético. Es un extraordinario abogado penal, que lucha con la sombra de su padre, un exitoso jurista; sin embargo, esto no le causa conflicto, pues se siente muy orgulloso de él. Es hermano de Leonardo y novio de Maleny.

Rosa María Bianqui es Úrsula

55 años, elegante, distinguida, guapa y con buen cuerpo. Es clasista, a pesar de que no nació en "pañales de seda", y precisamente, por eso, detesta a quienes le recuerdan su origen.

Flavio Medina es Daniel Santibañez

28 años, es muy guapo, seguro de sí mismo, carismático y muy manipulador. Siempre consigue lo que quiere y se sale con la suya. A falta de figura paterna, en los años más importantes de su vida, ha desarrollado una relación de amor-odio y codependencia con su madre, ambos se manejan negociando cariño y dinero.