A portas del juicio final de Apple vs. Samsung el 30 de julio en Estados Unidos, la compañía del difunto Steve Jobs presentó una querella por 2500 millones de dólares contra Samsung.
En el documento oficial del pleito, Apple reconoce que Samsung es el líder en el mercado de teléfonos inteligentes (smartphones) pero que esto ha sido posible ya que habrían incurrido en copias al iPad y iPhone. La compañía estima de "forma conservadora" estima que al 31 de marzo de 2012, Samsung ha ganado 2 mil millones de dólares y ha genero 500 millones en pérdidas para Apple. Según FOSS, tal vez Apple preferiría que el tribunal prohíba los productos presuntamente infractores en lugar de que le paguen el dinero que exige.
Samsung acusó a la empresa de Tim Cook de tratar de frenar la competencia y de limitar la elección de los consumidores. Agregó que Apple ha podido obtener exorbitantes beneficios gracias a la tecnología de Samsung y exige un pago del 2,4% de sus ventas por las patentes inalámbricas, que cubren la tecnología 3G que usan los iPad y iPhone.
En medio del conflicto, Apple logró otra victoria sobre Samsung en Europa, ya que en un tribunal alemán decidieron extender una orden de restricción a toda la Unión Europea, del Galay Tab 7.7.














