Los familiares del niño de 7 años que murió ahogado en una piscina de Metro, aseguran que su hijo pudo haberse salvado pero que no había salvavidas cuidando el lugar. Por su parte, la empresa a cargo de la piscina negó responsabilidad en el hecho.
El cuerpo del pequeño David Rojas Ramos es velado por su familia en medio de un profundo dolor mientras que la abogada de Metro, Alexandra Salcedo Espinoza, asegura que sí había salvavidas y que aún continúan las investigaciones del caso.
La piscina era exclusiva para los hijos y trabajadores de Metro y se encuentra en las instalaciones del centro comercial Plaza Lima Sur en Chorrillos. Según la familia del menor, sólo lo descuidaron por unos minutos. El abogado de la familia asegura que el caso llegará hasta los tribunales por negligencia de la empresa.
(NB)