Cómo saber si un niño o niña presenta signos de autismo

A los dos meses de edad, un bebé ya puede presentar señales de un trastorno de autismo, así como también en el desarrollo de su infancia  

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 160 niños tiene dificultad para interactuar con los demás.

Los primeros años de vida de un niño o niña representan la etapa más importante de su desarrollo físico, mental y emocional. No solo porque es crucial en la comunicación con su alrededor, sino porque cualquier desbalance podría significar el inicio de un trastorno de autismo

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De acuerdo a la Dra. Julia Rado, especialista en Medicina Física y Rehabilitación del Instituto de Lenguaje y Aprendizaje (ILA), el Trastorno de Espectro Autista (TEA) se caracteriza básicamente por la dificultad para relacionarse e interactuar socialmente

Sin embargo, esta condición también puede presentar señales en bebés a partir de los dos meses, como lo explica la doctora en el video:

“La mamá que está muy dedicada a su niño, a los dos meses de edad ya puede detectar ciertas posibilidades de un trastorno autista: La mirada a los ojos, la sonrisa, la correcta lactancia son parte de la interconexión con mamá, y son muy determinantes”.

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Ya en la infancia, la especialista recomienda estar atentos ante posibles comportamientos inusuales, por ejemplo:

  • Leve desarrollo cognitivo y del lenguaje.
  • Aislamiento, poca empatía, no consciente de las emociones de los demás.
  • Comportamiento: conductas repetitivas, intereses especiales (por ejemplo, en un juguete o dibujo), contacto visual insuficiente, impulsividad, problemas para prestar atención.
  • Hipersensibilidad auditiva: algunos niños, al no tener una experiencia con el ambiente, son aturdidos con sonidos del exterior.
  • Problemas con ciertas texturas, forma y colores.
  • Orientación a ciertas manías y obsesiones: en muchos casos, los niños con TEA pueden tener sumado un problema tensional u otros trastornos.

Y aunque un trastorno autista se genere, por lo general, en la primera etapa de vida del desarrollo humano, puede darse el caso de un “retroceso”.

“Un niño puede estar evolucionando bien, pero de la nada puede dejar de hablar, de mirar, aislarse por algún cambio en su entorno o ausencia de padres. Por ello, hay que estar atentos a que el lenguaje y socialización avancen”, resalta la doctora Rado.

Si notas alguno de estos signos en tu pequeño, no dudes en asistir a un médico, quien será el único especialista que te dará un diagnóstico válido y el tratamiento adecuado. 

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