Callos en los pies: cuatro remedios caseros para eliminarlos

 No solo se verán más bonitos, sino que también reducirás los dolores y molestias

Cuatro remedios caseros para los callos en los pies

Cuatro remedios caseros para los callos en los pies

Los callos en los pies son uno de los problemas estéticos más comunes, por la aparición de una capa gruesa de piel, muy dura y de color amarillento.  Sin embargo, estos surgen, aunque cueste creer, para protegernos.
 
 
Los callos, que también aparecen en las manos, brotan al rozar la piel con el calzado o con un instrumento de trabajo, como una pala o un bolígrafo.  El cuerpo sabe que, al ocurrir eso, la epidermis puede dañarse hasta presentar ampollas muy dolorosas. Por ello, nuestro organismo decide que la zona, donde se produce la fricción, se engrose.
 
En cualquier caso, si el callo del pie no es muy severo, existen algunos remedios caseros que pueden ayudarte a eliminarlo por completo. 
 
1. Zumo de ajo
Los ajos tienen propiedades antiinflamatorias, cicatrizantes y antisépticas.
 
Ingredientes
1 diente de ajo
1 cucharadita de aceite de oliva (5 g)
 
Elaboración y aplicación
Pica el ajo en 4 trozos.
Ponlos en el mortero y hazlos puré.
Añade el aceite para formar una pasta.
Tapa con una gasa, venda o paño y déjalo que actúe toda la noche. Retira por la mañana, sin enjuagar. Repite todos los días hasta que el callo desaparezca.
 
2. Poro y vinagre
Su alto contenido en vitamina C convierte al poro en un gran aliado para nuestra piel.
El vinagre de vino es un gran desinfectante, por lo que ambos productos se complementan a la perfección.
 
Ingredientes
1 vaso de vinagre de vino (200 ml)
½ poro
 
Utensilios
Una espátula no cortante
 
Elaboración y aplicación
Verter el vinagre en un vaso y deshoja el poro.
Introducir el poro en el vinagre y dejar que macere durante 24 horas.
Pasa las hojas de poro por la zona afectada para suavizar el callo y que se desprenda poco a poco.
Utiliza la espátula sin ejercer mucha fuerza: piensa que el preparado tiene que servir para deshacernos de la dureza sin esfuerzo y sin dolor.
No te olvides de cubrir el lugar afectado para evitar infecciones.
 
3. Infusión de manzanilla
La manzanilla es un antiinflamatorio ideal para este problema, sobre todo porque también funciona como anestésico. Por tanto, si eres más sensible al dolor, este es tu remedio.
 
Ingredientes
12 tazas de agua (3 litros)
2 tazas de flores de manzanilla o 12 saquitos (120 g)
 
Utensilios
Un cubo donde quepan los pies
Nota: Damos estas medidas partiendo de los callos en los pies. En el caso de que los tengas en otro lado, puedes variar las cantidades.
 
Preparación y aplicación
Pon el agua a calentar junto con los saquitos o las flores de manzanilla.
Cuando la infusión esté hecha, retira los saquitos, o cuela las flores.
Vuelca el líquido resultante en el cubo y mete los pies: debe estar caliente, pero sin llegar a quemar.
Cuando se enfríe el preparado, puedes sacarlos.
Repite varios días hasta acabar con los callos.
Si lo vas a usar en las manos en otra zona, puedes ayudarte de una gasa.
 
Para evitar que los callos aparezcan, se recomienda que ajustes la medida de tus zapatos y en el caso de las manos, debes usar guantes si las herramientas que empleas dañan tu piel.  Ambas cuestiones son fundamentales para deshacernos de los molestos callos.
 
Con información de: Mejor con Salud
 

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