Así luce por dentro el búnker de Montesinos que el Pronabi subastará este mes

Más de 20 habitaciones, cada una con baño y tres túneles secretos habían sido construidos por órdenes exclusivas del exasesor de Fujimori

Búnker de Montesinos en subasta. Video: América TV

La residencia, de unos 2024 metros cuadrados, luce despintada y envejecida. En las paredes exteriores, restos de spray y graffitis de colores opacos garabatean los portones y los altos. Esta propiedad que parece la fachada de un terreno abandonado en playa Arica, una localidad ubicada a unos 30 kilómetros al sur de Lima, hace casi 20 años fue el búnker de uno de los dos hombres más poderosos del país en los 90: el asesor presidencial Vladimiro Montesinos. 

Este 31 de mayo, el Programa Nacional de Bienes Incautados (Pronabi) subastará esta propiedad cuyo precio base es de 3 millones 462 mil soles. Aunque por fuera tenga el aspecto de un depósito de maquinarias, adentro aún conserva las estructuras exéntricas que mandó a construir el 'doc' como parte de un refugio personal que más parece sacado de alguna película del apocalipsis zombie.

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La mansión tenía 20 habitaciones, cada una con baño, túneles, pasadizos secretos y todas las chapas, las puertas y gran parte de sus estructuras estaban blindadas con acero. El tiempo ha hecho lo suyo: el polvo y la humedad han enmohecido diferentes ambientes de la desolada propiedad que será vendida en las próximas semanas.

Lo que más sorprende son los tres túneles que mandó a construir el asesor y que conectaban la propiedad con otros predios aledaños. El primero estaba ubicado debajo de un ropero y daba hasta una casa vecina, había otro en una tina, por la que se ingresaba y con escaleras se bajaba a un corredor que llevaba a una vivienda del otro lado. Un tercero estaba debajo de una piscina y llevaba directamente al departamento de su ex pareja, Jackeline Beltrán.

Esto sin contar las tres piscinas que estaban al interior de esta mansión en la que hace dos décadas el hombre de confianza de Alberto Fujimori pasaba sus días más felices malversando los bienes y el dinero del Estado. El dinero obtenido con esta subasta se reinvertirá en las entidades públicas que luchan contra el crimen organizado. Dentro de poco, el búnker y bastión de la corrupción noventera también pasará a ser historia.