Colombia despide restos de víctimas de accidente aéreo de Chapecoense

Este sábado será el funeral de las víctimas del club en Chapecó

Colombia despidió este viernes a los 71 cuerpos de las víctimas del accidente aéreo del club de fútbol Chapecoense, que iba a disputar la final de la Copa Sudamericana ante Atlético Nacional, la mayoría a Brasil, donde se prepara una ceremonia fúnebre masiva.

Agitando globos blancos, banderas colombianas y flores, cientos salieron a la vía que conduce al aeropuerto que sirve a Medellín, destino del avión que se estrelló el lunes con 77 personas a bordo, para dar el último adiós a los jugadores, directivos del club, periodistas y tripulantes fallecidos en una tragedia que conmociona al mundo.

Se estima que más de 100.000 personas, la mitad de la población de Chapecó, en el sur de Brasil, asistan el sábado al tributo que la ciudad alista para sus leyendas en el estadio Arena Condá, al que se prevé asista el mandatario brasileño, Michel Temer, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

"El Chapecoense quedará en nuestra memoria por su perseverancia y tenacidad. Reitero mi más profunda solidaridad con familiares de víctimas", escribió en Twitter el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, cuando partió el último avión.

El traslado de los restos a los lugares de origen finalizó  con la salida de un chárter rumbo a Rio de Janeiro y Florianópolis con los cadáveres de ocho reporteros brasileños, informó a AFP la portavoz del aeropuerto José María Córdova.

Más temprano, de la base militar de Rionegro habían partido 50 cuerpos en tres aeronaves de la Fuerza Aérea Brasileña. Militares y policías colombianos hicieron un pasillo de honor para los ataúdes, cubiertos con una bandera blanca con el escudo de Chapecoense y la leyenda "Campeones por siempre".

Seis brasileños fueron repatriados horas antes, indicó la cancillería colombiana. Es hora de "llevar a nuestra casa a nuestros amigos y hermanos", dijo Roberto Di Marche, primo de Nilson Folle Junior, dirigente del cuadro brasileño que iba a enfrentar a Nacional el pasado miércoles.

El cuerpo del piloto Miguel Quiroga fue trasladado por la Fuerza Aérea Boliviana a su ciudad natal, Cobija, fronteriza con Brasil. Los restos de otros cuatro tripulantes muertos llegaron poco después a Santa Cruz (este), donde se realizará un acto religioso en la catedral. 

Los otros dos miembros de la tripulación del vuelo Lamia 2933, el paraguayo Gustavo Encina (tripulante) y el venezolano Eduardo Lugo (jefe aeronavegación), fueron enviados también a sus países. El primero el jueves y el segundo este viernes. 

Cumbre de fiscales
Los fiscales de Colombia, Brasil y Bolivia se reunirán el 7 de diciembre en Santa Cruz para "aunar esfuerzos" en las indagaciones sobre la tragedia, compartir evidencias y evaluar teorías, indicó el ente acusador colombiano en un comunicado. 

La licencia de vuelo de la compañía Lamia, propietaria del avión, fue suspendida por el gobierno boliviano, que inició una pesquisa sobre el siniestro y sospecha de normas laxas en el control aéreo. 

El propio presidente boliviano, Evo Morales, pidió "que se investigue" a la empresa, cuyo director general, Gustavo Vargas, fue piloto del mandatario durante su Presidencia pero también en los años 1980, cuando era dirigente sindical.

La tragedia cortó las aspiraciones del modesto Chapecoense, que desde 2009 había despegado hasta alcanzar la cúspide del fútbol regional.