Neymar le quitó un penal a Cavani y fue pifiado por los hinchas del PSG

Los fanáticos apoyaron al uruguayo

Cuatro goles y dos asistencias después ¿cómo se puede explicar que el público del Parque de los Príncipes silbara al brasileño Neymar?

Así sucedió anoche contra el Dijon (8-0) tras el espectáculo que prodigó el jugador más caro del mundo, su prestación más completa desde que llegó a la capital francesa previo pago de un cheque de 222 millones de euros al Barcelona.

El motivo fue la vieja rivalidad que mantiene con el uruguayo Edinson Cavani, que lleva más tiempo conquistando el corazón de los aficionados del Parque de los Príncipes y que goza de una mayor cota de cariño.

El roce se produjo al final del encuentro, en el minuto 83, cuando el árbitro señaló penal por una falta sobre Cavani. Para entonces, el "matador" ya había marcado un gol, el 156 desde que en 2013 aterrizó en las riberas del Sena procedente del Napoli, con lo que igualaba con el sueco Zlatan Ibrahimovic como máximo anotador de la historia del club.

Le faltaba uno para convertirse en el único en poseer ese récord y el penal postrero aparecía como una buena oportunidad para lograrlo.

Pero Neymar fue implacable. Agarró el balón sin mirar a nadie, lo posó en el punto de penal y se mantuvo ajeno a los gritos de "Cavani Cavani" que provenían de las gradas, tornados pronto en silbidos que mancharon una noche mágica.

La estrella brasileña logró su cuarto gol, pero algo se había roto. El jugador, visiblemente molesto, abandonó cabizbajo el césped, evitó responder a las televisiones oficiales y menospreció el trofeo de "jugador del partido" que le ofreció un miembro del club, antes de abandonar el estadio serio.

En una noche diseñada para que Neymar mostrara su mejor sonrisa y presumiera de valer todo lo que costó, los silbidos ensombrecieron la fiesta.